Foro de Periodistas de Ecuador

El editor más criticado del Ecuador

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En un ejercicio de exageración se puede decir que Juan Manuel Yépez es el editor general más criticado de Ecuador. Dirige, desde hace 8 años, el periódico Extra; aquel de la crónica roja. Incluso antes de la promulgación de la Ley de Comunicación el diario popular guayaquileño era imán de discusiones. Esos debates serán eternos donde quiera que existan los periódicos sensacionalistas.

Yépez asegura que no le molesta cuando escucha la frase: “al Extra se lo exprime y gotea sangre”.  Sin embargo, cree que esas palabras vienen de los que no conocen a fondo el periódico que dirige.

La Redacción de Extra en Guayaquil

A Juan Manuel Yépez se le cuestiona en esta entrevista sobre la falta de modernización de la crónica roja. Rodrigo Fluxá, autor de libro Crónica Roja, dice que la gente se aburrió de las historias de crímenes mal relatadas.

¿La crónica roja está mal relatada y por eso el lector se va?

El Editor General de Extra cree que la gente no se aleja (de la crónica roja). Según Yépez, hay lectores que aparentan leer notas de política, economía; pero en realidad buscan crónica roja. “No creo que exista una alejamiento, sí una doble moral porque la gente piensa todavía que leer noticias de crónica roja es una actividad exclusiva de la clase popular”. Sí acepta que se deben contar los hechos de mejor manera para explicar más a la gente. Y para eso expone una fórmula: “No solo debemos publicar la anécdota, sino las causas, cómo prevenir, cómo denunciar para que la gente pueda tomar decisiones”.


Extra tiene una circulación que sobrepasa las 100 000 copias diarias. Guayaquil y Quito son las ciudades donde más lectores tiene. Su sitio web es más visto en la capital de la república que en el propio puerto principal. La Redacción es una mezcla de periodistas experimentados y jóvenes redactores. El reto para su equipo es que en el impreso los lectores encuentren historias bien contadas.

¿Lo logran?

“No puedo decir que lo hacemos todos los días”, responde el periodista de origen quiteño. A su criterio, en Extra tienen claro que cuando se construye una noticia de crónica roja tratan de involucrar a todos los actores de la historia. “Estoy convencido de que se puede hacer todos los días, siempre y cuando tengas el cuidado necesario y la rigurosidad que implica hacerlo. Tienes que decir al lector lo que está pensado, que así se puede prevenir y así se puede denunciar y que hay una salida”.


El trabajo en la Redacción de Extra arranca a las 07:00 en su versión digital. Dos horas más tarde, Yépez reúne a su equipo para planificar el día. Las noticias van al sitio web y las historias y las exclusivas al impreso. Desde la mañana se buscan las imágenes más impactantes para la portada. El interés es que en la páginas se lea drama. En la portada aparecen títulos en doble sentido, sensualidad y hasta el humor. Los críticos del periódico cuestionan que el contenido es un relato solo de la miseria de las clases menos pudientes.

Esto de decir que en los diarios populares se explota la violencia en las clases sociales populares también es un cliché”. Juan Manuel Yépez.

Diario Extra, 4 de octubre del 2017

¿Por qué no se cuentan los crímenes de la élite?

Yépez evita los rodeos y da su explicación: “Porque tienen limitaciones puestas exactamente por ellos. Prefieren no denunciar, prefieren que el tema quede en su casa o en su intimidad. Prefieren evitar que se sepa por su posición social”. Pero queda una duda…

¿No debería el periodista también buscar la historia de los delitos de los ricos a pesar de los bloqueos?

“Por supuesto que sí, no solo que es urgente sino necesario”, se defiende el Editor General. Recuerda que cuando ocurrió el crimen de Carlos Navarrete, el ex director del diario El Telégrafo, se supo que el móvil del crimen fue aparentemente pasional. “Las pasiones pueden desatar crímenes horrendos. Se habla de violencia familiar a todo nivel”. Yépez recalca que la violencia intrafamiliar ocurre en cualquier estrato social, por lo cual -insiste- es una obligación ética y profesional que este tipo de periodismo sea un mecanismo de denuncia. “El hecho de no publicar no significa que no va a ocurrir”.


En la Redacción de Extra en Guayaquil trabaja una veintena de periodistas. La primera edición del periódico llega a Quito y la Sierra. La segunda y tercera edición se distribuyen en Guayaquil y la Costa, donde está la mayor lectoría del medio.  La búsqueda de noticias e historias se extiende hasta la madrugada, un reportero recorre las calles guayaquileñas en busca de hechos noctámbulos. Las novedades se suben a la web a primera hora de la mañana y si el contenido amerita, se profundiza para el impreso. Las historias requieren, según Yépez, mucha atención.

¿Las mejores plumas ecuatorianas deberían escribir crónica roja?

Yépez no duda en responder: Sí. Y pregunta: ¿Qué hubiese pasado si Truman Capote no hubiese escrito ‘A Sangre Fría’. El periodista ecuatoriano resalta todo lo que hizo con el llamado Nuevo Periodismo con (Tom) Wolfe, (Gay) Talese, quienes lograron visibilizar la sociedad en que vivían; ese submundo del cual nunca se habló y que no había sido tomado en cuenta. “A la gente le interesa saber mucho más sobre qué está pasando en el barrio que lo que ocurre en la Bolsa de Valores de Nueva York porque no la entiende, porque no es parte de su cotidianidad. Muchas de las mejores plumas ecuatorianas han escrito crónica roja porque en este género uno se puede apoyar en muchos recursos y sacar la casta de periodista”.

En palabras del líder de la Redacción de Extra, la crónica roja no es fácil de hacer. “Se debe cuidar mucho el lenguaje. No debe ser un boletín de prensa ni un parte policial. Se debe buscar en el dolor, información; eso es sumamente difícil. Se debe llegar a la familia para que cuente o te dé una idea de lo que ocurrió. Demanda de mucha reportería para hacer una nota”.

¿Y si es tan importante por qué en las universidades no se ahonda?

“El problema va desde el sistema educativo ¿por qué la subvaloran si no la conocen?”, cuestiona Yépez. Recomienda que para entender la crónica roja, se la debe leer e investigar.

 

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