Foro de Periodistas de Ecuador

Información para salvar vidas en desastres naturales

0 27

Doménica Garcés

En un contexto mundial en el que los desastres naturales son cada vez más frecuentes, es una comunicación de riesgo para informar sobre los principales hechos emergentes que afectan a las sociedades más vulnerables. Es cierto que los desastres naturales no pueden ser predichos, pero sí pueden ser anticipados. Entonces, ¿por qué esperar a que algo suceda para actuar ante catástrofe?

La capacidad de prever y de prevenir catástrofes no se limita únicamente al campo de la  o la ingeniería. Diferentes áreas de la ciencia permiten conocer más sobre los desastres naturales y es aquí donde el periodismo se vuelve partícipe de la búsqueda y divulgación de información.

Llevar a cabo un plan de contingencia en las salas de redacción es fundamental para informar correctamente a la ciudadanía.

La preparación del periodista

Es clave porque debe dominar el tema, reconocer cuándo se debe emitir una alerta, tener claro las fuentes a quien dirigirse y conocer los posibles daños que pueden ocasionar las amenazas para los sectores más vulnerables.

Desastres naturales recientes como el terremoto de 8,4 grados en México y los huracanes Irma, María y José en el Caribe y Estados Unidos pusieron a prueba nuevamente a los comunicadores para demostrar su capacidad de resiliencia y manejo de la gestión del riesgo en los medios de comunicación.  Y si fijamos la mirada a nivel local, el terremoto de 7,8 grados que afectó la costa ecuatoriana el 16 de abril del 2016 reveló una problemática en el ámbito comunicacional tras un silencio mediático por más de dos horas.

Desde la academia se ha mencionado que la principal función del periodismo es informar y en caso de una situación adversa la información puede salvar vidas, siempre y cuando esta sea emitida de forma veraz, contrastada y contextualizada.

En este sentido, considerar a la comunicación de riesgos como un método de alerta ante desastres es el primer paso para prevenir futuros daños en la población.

Para llevar a cabo una reportería adecuada en caso situaciones adversas, es necesario que todo periodista conozca una serie de elementos y recomendaciones que serán presentados a continuación:

La prevención 

La gestión de riesgos consiste en manejar la información en tres etapas clave: antes, durante y después de un evento catastrófico. No se puede indicar con precisión si un momento es más importante que otro; sin embargo, prevenir siempre es una buena idea.

Fomentar la autoprevención cívica y social es parte de la labor del periodista y por ello es necesario capacitar a los profesionales acerca de la seguridad que deben tener en el ejercicio de sus actividades.

Conocer los riesgos y recursos es una herramienta fundamental para asegurar una respuesta eficaz ante el impacto de amenazas. La emisión de alertas tempranas, evaluación de población, elaboración de mapas para comprender el terreno de las posibles zonas afectadas y recopilar la mayor cantidad de información son algunos de los aspectos claves a tomar en cuenta previa la emergencia.

Todo medio de comunicación debe contar con un plan de contingencia ante una situación de riesgo. Este sirve para educar y preparar al personal para que cada uno esté al tanto de sus responsabilidades. Además, incluir números de contacto internos del medio,  así como de autoridades gubernamentales e instituciones encargadas de seguridad y emergencia.

 

Por último, preparar el equipo necesario. Considerar todos los implementos personales y periodísticos para la cobertura. Proveerse de alimentos no perecibles, agua, ropa ligera, baterías, radio, linterna y equipo de primeros auxilios.

Durante la cobertura

La primera recomendación: mantener la calma. En una situación de emergencia el periodista no debe convertirse en una víctima más. Recordar que las principales funciones son reportar sobre el evento, emitir mensajes de calma a la ciudadanía y mantenerse a salvo. En el terreno se pueden presentar múltiples obstáculos que dificulten la cobertura, por lo que es necesario estar alerta.

Es fundamental mantenerse en contacto constantemente con el medio. De esta manera se puede dar información inmediata sobre lo acontecido y asegurar que el equipo está bajo buen recaudo. Aprender a escuchar a los instintos. Ser siempre prudente, discreto y atento a las señales de advertencia. No dejarse llevar por la adrenalina o por el ansia de reconocimiento.

Entrevistar a personas que han sido víctimas de un desastre natural no es una tarea fácil.  Siempre dirigirse a las víctimas con respeto y sensibilizarse ante su situación es importante al igual que evitar preguntas innecesarias y generar confianza. El periodista debe recordar que está ahí para contar una historia, no para obtener protagonismo.

Al momento de informar sobre el desastre no magnificar la información, ni crear alarma y tampoco dar detalles innecesarios. Para ello, es necesario que el profesional conozca la terminología apropiada. Saber diferenciar entre “desastre”, “catástrofe”, “magnitud”, “intensidad”, así como también las escalas de medición del desastre como Richter y Mercalli.

Finalmente, ayudarse entre colegas. Más allá de la competencia se encuentra la colaboración con otros medios, darse la mano entre periodistas para lograr un objetivo: informar a la ciudadanía.  Este fue el caso del medio de comunicación caribeño, The Daily Herald en San Martín, que durante la catástrofe ocasionada por el huracán Irma y poco después por el huracán María, sus oficinas se convirtieron en refugio no solo para miembros del personal que perdieron sus hogares, sino también para otros periodistas que no podían informar desde sus salas de redacción.

Posterior a los desastres

Después de enfrentar un evento adverso es posible que el periodista presente síntomas de estrés post traumático; lo cual es una reacción normal ante acontecimientos que involucren tragedia, dolor o pérdidas humanas. Por este motivo, es recomendable implementar medidas terapéuticas y tratamientos en los medios de comunicación.

También, se debe verificar la información.  En situaciones de riesgo las noticias difundidas en redes sociales pueden causar pánico en la población si estas no han sido contrastadas por expertos, por ello es obligación del comunicador verificar y contextualizar con la ayuda de diversas herramientas de verificación de imagen y video.

Y no menos importante, dar seguimiento a la noticia. Mientras se mantenga la emergencia los medios de comunicación deben continuar informando sobre los avances en la ayuda humanitaria, la reconstrucción, decisiones gubernamentales y otros aspectos de interés público.

¿Cómo cubrir un desastre?

Antes

Durante

Después

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.